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LOS
PICOS_DE BACIÁS______________ _____________
Un
gran mirador entre Ara y Panticosa
Los
picos de Baciás se hallan entre los valles de Panticosa
y Ara, y junto a los Picos de los Batanes, son los guardianes
del Cuello Alto de Brazato, por donde transcurre el GR-11.
Esta zona es un auténtico paraiso para los esquiadores
de travesía, y asi lo atestigua la gran cantidad
de huellas que encontraremos en esta ascensión
si la realizamos en invierno.
Dicha
ascensión es un clásico sencillo en verano,
pero en invierno cobra una dimensión desconocida
para el caminante, y deja paso al alpinista o montañero
que tenga un buen conocimiento de la nieve, o a aquellos
tragamillas sobre esquíes que dejan su lineal y
continua huella a lo largo de sus laderas y a través
de sus collados.
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| Fantástica
vista desde la orilla Este del Ibón del Brazato
hacia Infiernos, Argualas y los Picos de Baciás |
Los
Picos de Baciás son un mirador excelente, sublime,
de dos de los grandes macizos de nuestro querido Pirineo:
El macizo del Vignemale o Comachibosa y el Macizo de Infiernos
y Argualas. Desde estas cimas podemos contemplar también
la blancura de la Sierra de Tendereña, la escarpada
Peña Telera, picos del vecino valle de Canfranc
como la Pala de Ip, el gran Collarada, Punta Escarra,
más al norte vemos asomar la Gran Facha... En definitiva,
estos picos proporcionarán un placer contemplativo
como pocos a los montañeros que osen posar sus
pies sobre ellos en invierno.
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| Panorámica
de 360º desde la cima del pequeño Baciás |
La
ascensión en invierno debe realizarse saliendo
temprano desde los Baños de Panticosa para evitar
el reblandecimiento de la abundante nieve en la bajada,
o bien portar raquetas. No hay pendientes propicias a
grandes aludes, pero sí a partir del mediodia puede
haber pequeños aludes de fusión que pueden
dar algún susto a los que madrugan poco. La ascensión
al Pequeño Baciás (2.732 m) al NW del Pico
Grande de Baciás (2.760 m), con algun paso delicado,
proporcionará algo de emoción a esta sencilla
ascensión, cuyo único inconveniente serán
los arduos tramos de nieve blanda, polvo o venteada, que
nos harán sudar tinta para lograr avanzar.
Nosotros
realizamos una ruta circular, partiendo desde los Baños
de Panticosa siguiendo el GR-11 hasta los 2000 m de altitud
aproximadamente y dejándolo para seguir el barranco
del Brazato hacia las hoyas del Brazato, remontando seguidamente
hasta situarnos al sur del Ibón del Brazato , para
bordearlo después y seguir su orilla Este en dirección
al collado sito entre los dos Picos de Baciás,
desde donde se pueden coronar ambas cimas. Desde aquí
nos dirigimos luego al Cuello Alto del Brazato donde tomamos
el GR-11 de nuevo para volver, atajando por los Ibones
Altos del Brazato, y deslizandonos por las pendientes
nevadas en "culo-esquí" para en menos
de 2 horas estar de nuevo en los Baños.
| LOS
DATOS |
Tiempo:
Unas 3:30-4h para subir y 1:30-2h para bajar.
Desnivel: 1.100m. |
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LA
ASCENSIÓN |
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Infiernos
y Argualas en el inicio de la ascensión,
temprano por la mañana. Nuestra idea era
ascender el Garmo Negro, pero el Nivel 4 de riesgo
de alud y lo soleadas que estan las pendientes
por donde discurre la ascensión desde primera
hora de la mañana nos hizo desistir acertadamente.
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Dos
imagenes tomadas de camino al cuello alto de
Baciás, entre los dos picos, con los
Picos del Brazato y Serrato al fondo.
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Ibón
inferior del Brazato. Nótese la huella
de pequeños aludes en todas las pendientes.
La carga de nieve era muy importante.
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Llegando al Collado
Alto de Baciás. Desde aquí se
alcanzan las dos cimas en pocos minutos.
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Las
pendientes que nos acercan al collado nos hacen
también sudar como bestias. Al menos
aquí la nieve estaba mas dura y no te
hundías tanto.
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Llegando
al Collado Alto de Baciás. Desde aquí
se alcanzan las dos cimas en pocos minutos.
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Jose
Carlos sudando la gota gorda, mientras subiamos
al collado. Detrás, las Argualas. Mas
al fondo, Partacúa.
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Impresionante
vista del Pequeño Baciás desde
el Ibón de Brazato. Las pendientes de
nieve blanda nos hicieron sudar tinta.
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A
media trepada final a la cima
en la inestable arista cimera.
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Vista
desde el collado de la arista cimera. Ya estaba
yo hollando la cima.
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| Una
vista de la arista que lleva a la cima del Pequeño
Baciás, con el Pico Grande de Baciás
enfrente. Notese a mi compañero, que es
ese puntito negro que esta de pie en el centro
de la foto, entre las dos cimas.
La
nieve virgen de la cima, en la que sólo
aparece mi huella, le da un aire solitario y emocionante
a la conquista de este pequeño pico.
La
vista desde aqui es increible. Por si misma justifica
las cansinas 4 horas de ascensión sobre
nieve a tramos blanda y a tramos costra, en la
que te hundes facilmente por encima de las rodillas,
haciendo muy penosa la ascensión en algunos
puntos. |
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La
cima del Pequeño Baciás. Para
alcanzarla hay que sortear un par de pasitos
delicados pero fáciles.
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Una
auto-toma desde la cima hacia la arista por
la que subí.
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| Y
ahora sin mi sudorosa jeta en medio: Pico Grande
de Baciás en primer lugar, Macizo de Argualas
e Infiernos, y una vista de los picos al NW del
Baciás, donde vemos desde los picos de
Piedrafita, a la izquierda, pasando por la Gran
Facha, que apenas se ve, y acabando con los cercanos
dientes de los Batanes. |
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| Desde
aqui llama la atención el magnífico,
rectilineo y larguísimo Gran Corredor de
Cerbillona, de mas de 1.000 m de longitud, cuya
ascensión es una elegante manera de plantarse
en la cima del Pique Longue, desde el valle de
Ara, además de una auténtica aventura,
cotada como PD sup, aunque algo peligroso por
los grandes aludes que se pueden formar cuando
hay mucha nieve. Una bonita aunque delicada manera
de alcanzar las cimas de este grandioso macizo
desde España en invierno.
También
se puede seguir con la mirada el Corredor de la
Moskowa, otra vía muy utilizada en verano
para hollar el Pique Longue desde el Valle de
Ara. |
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Fantástica
vista de la arista a la cima del pequeño
Baciás con el inmenso macizo de Comachibosa
o Vignemale al fondo.
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| Después
de tanto placer contemplativo, toca bajar a tierra
firme. Iniciamos el descenso por las empinadas
pendientes al Norte de estos entrañables
picos, y comienza un pesado descenso sobre la
nieve ya reblandecida por el sol de mediodía.
La orientación Oeste de las laderas no
sirve ya para mantener la nieve a buen recaudo
del elevado astro rey. Oimos pequeños aludes
desencadenados cerca, aunque no los vemos, y eso
acelera nuestro descenso. Una vez mas la curiosa
técnica del "culo-esquí"
nos permite un descenso rápido y divertido.
En poco más de 1:30 h llegamos a los Baños.
Ya
solo queda descansar, comer y volver a casa. Pronto
echaremos de menos nuestro maravilloso Pirineo
blanco, mientras pensamos en la siguiente ascensión... |
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