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CRESTA
DE BERNIA_______________________________
Fantástica
travesía aerea
Hacía
ya mucho tiempo que deseaba escalar toda la cresta de esta
preciosa montaña a la que tantas veces había
subido, rodeado, pateado y explorado. Es una de mis montañas
favoritas de la Comunidad Valenciana: es bonita, agreste,
es la más alta y que mas cercana al mar está,
en su seno acoge las ruinas de un castillo, posee un tunel
natural generado por procesos karsticos que atraviesa su
cresta de lado a lado... En fin, es una montaña muy
interesante.
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La
afilada Cresta de Bérnia vista desde la Sierra
de Aitana. |
Como
contaba en el reportaje de la ascensión a esta montaña
por su ruta
normal,
tenía unas ganas tremendas de seguir la fantástica
sucesión de agujas que la conforman, pero la falta
de información sobre el itinerario me echaba para
atrás, pues pensaba que sería necesario material
como friends y empotradores, o sea, una actividad con cierta
dificultad y compromiso. Pero
cual sería mi alegría al enterarme de que
los pasos clave estaban protegidos con sólidos parabolts,
que la ruta está completamente marcada con puntos
rojos cada 10 m y que realmente sólo había
un paso de cierta dificultad (V) y que el resto no pasaba
de III.
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Panorámica
de la Sierra Bérnia y su cresta desde Altea.
Pulsa para verla ampliada. |
Así
que mi amigo Paco y yo decidimos "echarle un par",
como vulgarmente se dice, y lanzarnos a explorar lo desconocido
en el filo de la cresta. Tengo que reconocer que me asustaba
un poco la idea de meternos en semejante pedazo de aventura
sin demasiada idea de lo que nos íbamos a encontrar
allí, porque la verdad, las apreciaciones sobre dificultad
tienen bastante variabilidad según quién las
haga (no hay más que ver el libro de Capdevila sobre
las crestas del Pirineo o algunas reseñas de escaladas
clásicas, con graduación también "clásica"
de V+ que luego resulta ser un 6a+, o un VI que luego es
6c...). Pero cogimos el equipo necesario, nos pertrechamos
bien y allá que nos fuimos.
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Cresta
de Bernia vista desde el Sur, desde donde se aprecia
lo escarpado de su recorrido. |
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Afiladas
agujas calizas componen la entretenida cresta. |
Aunque
nos pillaba mejor la ruta Sur, decidimos ir por la Norte,
y así conocer mejor esa parte de la montaña,
bastante más inaccesible y esquiva. Desde aquí
no se aprecia tanto como desde el Sur el desnivel que llega
a alcanzar la cresta sobre las faldas, que llega a ser de
200 m. o más en algunas agujas.
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Cresta
de Bernia vista desde el Norte, donde presenta su
cara más amable. |
Desde
la fuente de Bérnia, nos dirigimos por el sendero
que en poco mas de 30 minutos nos deja en el Forat. Tras
unas fotos, en ambas vertientes, seguimos los puntos rojos
que aparecen en un lado del Forat. Tras unos pasitos algo
aereos para ir abriendo boca, seguimos hasta que alcanzamos
la cresta. ¡Por fín! ¡Empieza lo bueno!
Lo
primero es un tramo medianamente aéreo que se puede
pasar tranquilamente. Segimos unos metros hasta que encontramos
la primera dificultad de verdad: un corto paso de destrepe
sobre una fina arista de roca, que está asegurada
por una reunión. No será más de 3 m.,
pero hay que ir con cuidado. Lo mejor es asegurar con la
cuerda por si las moscas. Después se suceden las
trepadas en un ambiente precioso, con unas vistas de la
cresta que impresionan por ambos lados. Llegamos al rapel,
donde una instalación con cadena nos facilita las
cosas. 20 m. más abajo comenzamos a remontar la cresta
por una pendiente, salvando la sección más
dificil. Se dice que se puede evitar este rapel escalando
directamente esa sección, pero de V+ no baja por
lo que yo ví, y el patio a ambos lados invita a rapelar.
Tras
esto, se suceden una serie de trepadas entretenidas y fáciles,
en las que se puede poner alguna cinta alrededor de alguna
roca como seguro intermedio, aunque no es necesario. Al
rato largo, se llega a un collado muy característico,
donde 2 placas paralelas dan paso a la parte más
dificil de la escalada. Se trata de una placa de unos 8
m. de V grado, asegurada generosamente por varios parabolts.
La placa acaba en una arista que seguimos de pie por el
filo, por un lado o a caballito, segun gustos y ganas de
pasarlo bien. Asomarse al otro lado una vez escalas la placa
impresiona mucho, pues en ese momento te das cuenta de que
la placa por donde hemos subido tiene solamente entre 1
y 2 m. de espesor...¡Guau! Un poco más arriba
hay una reunión. Desde aquí se puede asegurar
al resto de la cordada.
Tras
este paso, una pared poco inclinada donde apenas es necesario
asegurar nos permite alcanzar de nuevo el cresterío.
A partir de aquí se acaban las dificultades. Sólo
queda un corto destrepe o rápel de 7m. para alcanzar
un collado en el lado Norte, que nos puede llevar al coche
si decidimos acabar aquí, o que nos da acceso al
resto del cresterío hasta la cima, que recomiendo.
Lo que queda son trepadas de II entretenidas, que se hacen
muy rápido y cómodamente.
Una
vez en la cima, admirar las vistas, sobre todo de la cresta
que habeis realizado. Tras el descanso contemplativo o alimenticio
de rigor, procederemos a descender por la ruta normal hasta
el Fort, y desde aquí nos dirigimos dirección
Oeste, por un camino que nos lleva a la vertiente Norte,
y a vuestro vehículo.
| LOS
DATOS |
Tiempo:
De
6 a 8 horas, dependiendo de nivel y número
de integrantes de la cordada. |
Dificultad:
III, con un paso aislado de V. |

MAPA
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| Punto
de partida:
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Desde
el Sur: Debemos
seguir la descripción de la ruta normal,
y antes de dirigirnos hacia el Fort, debemos dirigirnos
al Este, por un sendero que se acerca al cresterío.
En un rato llegaremos al famoso "Forat",
que atraviesa la montaña de lado a lado.
Desde el otro lado, buscar puntos rojos a mano derecha
segun salimos (Este), donde siguiendolos llegamos
en pocos minutos a la cresta.
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Desde
el Norte: Viajaremos hacia Benisa, y viniendo
desde Altea, antes de entrar en el pueblo de Benissa
tomar una revirada carretera hacia la izquierda
hacia el pueblo de Pinos. Seguir unos kilómetros
hasta un cruce que seguiremos a mano izquierda,
que en unos pocos metros acaba en una zona de casitas.
Este es un buen sitio para dejar el coche. Unos
500 m más adelante se halla la Font de Bérnia,
desde donde parte el sendero que sin pérdida
nos lleva al Forat.
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Material:
Cuerda (2 de 30m. o una de 40 m.), 6 cintas exprés,
descensor, mosquetones con seguro, un par de cintas
de 60 y 120 cm. |
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LA
ESCALADA |
| Ya
hemos alcanzado el famoso Forat. Si lo atravesamos
podemos contemplar desde el lado Sur la fantástica
visión panorámica de la Marina Baixa,
la hermosa comarca alicantina donde me he criado. |
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| Es
increible pensar que durante miles de años
el agua, el hielo y el viento han ido horadando poco
a poco la caliza de esta montaña para crear
esta fantástica formación kárstica
que atraviesa la montaña de lado a lado... |
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| Tras
alcanzar la cresta desde el Forat por la parte Norte,
nos enfrentamos a ella realmente después de
tanto tiempo. La vista de la línea de costa
desde la aérea cresta es insuperable... Altea,
Sierra Helada, El Albir, Alfaz del Pi, y más
allá Benidorm, su islote, y detrás,
en el interior, maravillosas montañas alicantinas
como Puig Campana, Ponoig, Aitana...
Empezamos
a progresar por la cresta, saboreando la fantástica
sensación de vacío, disfrutando de la
emoción y de las vistas que se abren a nuestros
pies, a ambos lados de la montaña... Los primeros
pasos son sencillos. Vamos en ensamble, pues sabemos
que pronto deberemos hacer uso de la cuerda...
Ante
nosotros, la preciosa cresta se nos presenta como
podemos ver en la panorámica debajo de estas
líneas... Sin palabras! |
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Tras
un preámbulo sencillo pero impresionante,
comienzan a aparecer algunos de los pasos técnicos
que siembran el recorrido. Un primer destrepe sobre
una fina arista obliga a asegurar desde un descuelgue
un poco más arriba.
Seguimos
trepando y destrepando, sucediendo aristas, rodeando
agujas,... y llegamos al rapel: una instalación
de rapel nos deposita en una inclinada repisa 20
m. más abajo, desde donde ascenderemos para
ganar de nuevo la cresta.
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| Volvemos
a la cresta, y alcanzamos una aguja con una cruz metálica,
que debe ser el punto donde se dividen los términos
de las poblaciones a las que pertenece esta Sierra.
Aquí encontramos un nuevo lugar desde donde
gozar de una increible vista, privilegiada atalaya
que nos permite disfrutar del ambiente aéreo
y alpino de esta actividad.
Llevamos
ya más de dos horas de actividad, y apenas
hemos llegado al primer tercio del recorrido total.
Sintiéndolo mucho, debemos abandonar nuestro
espiritual y contemplativo estado y seguir escalando
hacia la cima...
Tras
superar una pared de II, destrepar algunos puntos
bordeando abismos, y algunas secciones más
sencillas de simple pateo, llegamos al característico
collado donde nos espera la sección clave de
la actividad: una placa de V grado, que por otro lado
es la única manera de retomar la cresta (a
no ser que nos guste escalar desplomes sin proteger...),
aparece ante nosotros con una roca bastante lisa y
con pocos aunque suficientes agarres. Es más
facil de lo que parece a priori, aunque exige un esfuerzo
y algo de valor, y en unos pocos metros alcanzamos
la parte superior de la placa. Todo un descubrimiento:
estamos escalando una lámina de roca de apenas
2 m de espesor con una caida de más de 30 m
al otro lado!! Esto le da más emoción
aun al largo. Seguimos por el filo hasta la pared
adyacente, donde alcanzamos fácilmente una
reunión, donde podremos asegurar a nuestro
compañero.
Ya
va quedando menos. A partir de ahora no encontraremos
muchas más dificultades. Y sin embargo la cresta
sigue mostrandose ante nosotros con el salvaje y agreste
aspecto que podeis ver en la panorámica debajo
de estas líneas... |
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| Tras
alcanzar una cima intermedia, desde donde podemos
divisar la verdadera cima con su vértice geodésico
y retomar fuerzas comiendo algo, rematamos la faena,
andando el tramo que nos separa del éxito,
usando ya muy poco las manos. |
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| ¡Lo
hemos conseguido! Ahora
sólo queda descansar, disfrutar de las vistas,
y volver descendiendo por la ruta normal, en la que
todavía nos divertiremos un poco destrepando
algunos pasitos de II... |
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