
Comenzamos
a ascender las primeras pendientes en dirección
al Collado de Pombie (2.110 m).



Cerca
del collado nos encontramos gran cantidad
de caballos en régimen de semilibertad,
algunos muy curiosos... o más bien
golosos: su buen olfato detectó que
en mi bolsillo izquierdo del pantalón
llevaba varias barritas energéticas
de chocolate...



Una
vez alcanzado el collado, las vistas de la
cara Sureste del Midi nos impresiona con su
verticalidad y sus dimensiones...

Por
esas paredes circulan decenas de fantásticas
vias de escalada clásica. De hecho,
una vez superada la tercera chimenea, nos
encontramos una cordada saliendo por una de
ellas. Habrá que intentarlo un día
de estos...

El
sol de agosto pegaba fuerte, aunque un viento
fresquito que iría en aumento durante
el día hacía que no sufriéramos
demasiado los calores.

En
pocos minutos llegamos al Refugio de Pombie
(2.032 m), donde hacemos una paradita para
refrescarnos y comer algo, antes de seguir
en dirección al Col de Souzon. Las
vistas desde aqui sobre las enormes paredes
de la cara sureste de este pedazo de montaña
hiptonizan con su verticalidad. Podemos seguir
el avance de varias cordadas que atacan algunas
vías...

Nada
más salir del refu, hacemos otro alto
en el camino para retratar al personal: a
la izquierdaaaa, y con un peso de 160 kg,
el equipo de las chicas!! A la derecha, con
un peso de 210 kg, muchas victorias y algunas
derrotas por cuestiones meteorológicas,
el equipo de los chicos!!


Nos
acercamos al Collado de Suzon (2.127 m), desde
donde se ataca directamente la cara Este del
Midi

Una
vez ganado el collado, ascendemos por la arista
hasta el mismo pie de la cara Este. En este
lugar es hora de terminar de equiparse, haciendo
especial hincapié en el uso del casco.
Hay bastante gente subiendo por la normal,
y la verticalidad de algunos pasos hace inevitable
que la gravedad haga su trabajo, y lance hacia
abajo piedras de todo tamaño.
Frente
a nosotros tenemos ya la primera de las famosas
tres chimeneas de la ruta normal al Midi.
En mi opinión es la más dificil
y vertical (II+ ó
III, no sabría decir), aunque dispone
de varias estacas de hierro que facilitan
su escalada.

Ver
cómo gente no muy habituada a las trepadas,
se agarran temblorosamente a los cantos, inseguros,
y progresan lentamente haciendo
tapón, nos pone bastante nerviosos.
Estamos impacientes por medirnos con las famosas
chimeneas del Midi.

La
tensión y la impaciencia se adivina
en nuestras caras...

Finalmente
se despeja la chimenea y conseguimos subir.
A partir de aqui encontramos tramos de andar
y tramos de trepada fácil. Un tramito
de trepada...

Y
un tramito de caminar (con el Balaitús
al fondo-izquierda observándonos, que
gusto)...

Un
tramito de trepada...

Y
llegamos a la segunda chimenea. Esta se sube
bien, además hay varias posibilidades.
A la izquierda está la canal propiamente
dicha (II), algo pulida pero menos vertical.
Yo prefiero un tramo más vertical (III)
a la derecha de esta, pero con buenos agarres
y que nos permite lucirnos un poco más,
con bonitos movimientos y algo más
de exposición.

Después
seguimos medio trepando, medio andando, hasta
que llegamos a la tercera chimenea (I+), que
más que una chimenea se trata de una
canal en la que va aumentando la pendiente,
y que desemboca en un saliente donde encontramos
una cruz (en realidad es una especie de flecha
que indica la tercera chimenea para los que
bajan). No nos creamos que ya lo tenemos chupado,
pues aun queda un rato hasta cima...

Desde
la tercera chimenea, nos queda un pesado y
resbaladizo tramo de pedrera interminable,
que finalmente nos deja en la arista cimera.
En la arista, aun nos quedan algunos pasitos
divertidos de trepada y destrepada para alcanzar
la cima, en un ambiente donde se siente el
vacío a nuestro alrededor.

Ya
casi estamossss....

Y
cima!!!! Foto de grupo, en la que se nos unió
un asiduo del foro piedrasobrepiedra, Camarasa.
Tragamillas, otro forero que
subía con Camarasa , es el que nos
hace la foto...

Fotitos
de parejitas, esos tortolinessss, jeje...


Y
nada, después de hacernos un tentempié
en la cima y disfrutar de
las vistas un buen rato, llega la hora de
volver, como siempre a regañadientes.
Primero destrepando con cuidado la tercera
chimenea...


Hicimos
un rapel corto en la zona más vertical,
aprovechando la instalación de rapel
que había...

Y
a seguir descendiendo, hacia la segunda chimenea
esta vez.

Donde
viene bien rapelar, porque está bastante
resbaladiza...

Aquí
subí un poco para ayudar a Eva, porque
nuestra cuerda no llegaba abajo (la que se
ve era del francés que tenemos justo
encima)

Y
finalmente llegamos a la
primera chimenea, en la que no hay discusión:
hay que rapelarla, pues destreparla es bastante
más complicado que las otras dos.

Como
podeis ver, la verticalidad de la primera
chimenea es bastante pronunciada...

Y
bueno, hasta aquí esta magnífica
aventura. Una ascensión divertida,
con sus pasitos técnicos, rápeles,
una cima aérea y aislada, con vistas
increibles... En resumen, una clásica
ascensión que no hay que perderse,
teniendo que trabajártela para llegar
arriba.
No
quiero acabar sin agradecer las fotos a Javier
y a Victor sin las que no hubiera podido ilustrar
correctamente la ascensión. Y
a Nati y Gema tambien agradecerles
su agradable comapañía, así
como al resto del grupo del Club Monval, con
los que pasamos buenos momentos en el camping.
Un saludo a todos ellos desde aquí
y hasta pronto!