|
PICA
DE ESTATS Y MONMALÚS______________________
No
siempre se gana
Este
es el relato de la más angustiosa y fallida
salida que hemos realizado hasta el momento. Nos encontramos
con un mes de Marzo muy cálido que hizo que
la nieve no estuviera en condiciones para hacer nada.
Un desastre. Y encima hizo mal tiempo: nos nevó
. Pero todo ello sin bajar apenas de cero por las
noches. Y encima como la nieve estaba fresca... Fue
un infierno. Todo esto y mas nos impidió subir
a ninguno de estos dos picos. Y además casi
nos cae un alud...Para flipar.
| Para
allá que nos fuimos con 3 partes meteorológicos
bajo el brazo que decían que el tiempo
iba a ser una porquería en la última
oportunidad vacacional de pisar la alta montaña
invernal de este año. En todos los partes
se indicaba el mal estado de la nieve. Pero
bueno, no podiamos hacer otra cosa que intentarlo.
Y nos fuimos a la Vallferrera para intentar
hacer La Pica de Estats (3.141m) por su ruta
normal, que en invierno debe de ser preciosa
y muy alpina. A medida que nos acercabamos a
nuestro objetivo, el tiempo empeoraba. Una vez
llegados al último pueblo, donde debiamos
dejar el coche, tomamos el GR11 dirección
al refugio. Hacía dos dias que el guarda
me dijo por telefono que se largaba de allí,
y que no iba a estar hasta que mejorara el tiempo.
Imaginad como sería que ni el guarda
se quedaba.Y realmente nos costó llegar.
La nieve hizo presencia muy pronto, y además
estaba blandísima. eso nos decepcionó,
pero pensamos que más arriba estaría
en mejores condiciones. Además, y para
colmo, el tiempo empeoró a medida que
avanzaba el día y al poco de llegar al
refugio comenzó a nevar y ya no paró
hasta el mediodía de la siguiente jornada.
Al
dia siguiente hicimos una pequeña ruta
de exploración para ver cómo estaba
la nieve. Facilmente te hundías hasta
la cintura en algunos lugares. Y así
no se puede subir a ningún lado. Ademas
la visibilidad era nula. Por todo esto, decidimos,
pesandonos en el alma, abandonar. Todo ese gran
pateo para nada...
Y
bueno, después del primer fiasco, decidimos
ir a Andorra. Allí los picos no son tan
altos y estan mas accesibles. Así que
allí teníamos que poder hacer
algo. Después
de unas compras y de visitar Viladomat, el Barrabes
de Andorra, nos fuimos a la Iglesia Románica
de Sant Juliá, donde cenamos con un buen
vino y dormimos de maravilla, al abrigo de piedras
de más de 800 años...Fue una noche
genial! |
|
| |
| |
| |
|
  
|
|
|
| EL
MONTMALÚS |
| Al
día siguiente, nos levantamos y desayunamos
con tranquilidad. Estabamos cansados por lo
de Valferrera. Habia sido duro subir 1000m con
más de 15 kilos a la espalda por aquella
nieve en la que te hundías hasta las
rodillas. Asi que ibamos con calma. Decidimos
acercarnos al Circo de Pessons, un viejo conocido,
para ver que se podía hacer por allí.
Subimos
por las pistas de Grau Roig, y pronto nos dimos
cuenta de que la nieve aquí estaba igual.
Ademas, había ssalido el sol, y eso empeoraba
aun más las cosas. En esas condiciones
iba a ser un infierno llegar al Pessons. Así
que vimos un pico desafiante a nuestra izquierda.
Tras consultar el mapa, resultó ser el
Montmalús (2.751m). Nos gustó
y decidimos subir, así que iniciamos
la ascensión. |
|
Aquí está: Montmalús (2.751m).
|
|
Lo
que pasó a continuación fue más
una historia de terror que otra cosa. Admiro
a los himalayistas que tienen que abrir huella
a 8.000m con la nieve por la cintura. Nosotros,
a menos de 3.000m tiramos la toalla cuando nos
dimos cuenta de que iba a ser así hasta
la cima. Además, en las zonas con más
pendiente, estaba tan blanda que te deslizabas
hacia abajo, y desandabas camino en vez de avanzar.
Pero lo peor de todo no fue eso...
En
una travesía horizontal que realizabamos
para esquivar una zona muy inclinada y resbaladiza,
de repente...Un ruido sordo, penetrante e intenso...duró
sólo 1 segundo, pero nos puso el corazón
en un puño. Como si de un pequeño
trueno se tratara, el suelo bajo nuestros pies
cedió unos centímetros, abriendo
una grieta a lo largo de toda la ladera por
la que nos abríamos paso...Nunca había
pasado semejante apuro en la montaña.
Se nos erizaron todos los pelos del cuerpo:
¡¡casi se nos lleva un alud!!
Fue
lo último. Esta vez la montaña
nos había derrotado. Nos fuimos para
abajo con rabia y un susto considerable, maldiciendo
la mala suerte que había hecho que todo
nos saliera mal. Pero la montaña es así.
Unas veces te deja y otras no. En fin, otra
vez será...
Al
menos aprovechamos lo que nos quedó del
día haciendo unos rápeles en unos
resaltes rocosos de 20 m de altura que había
cerca, que siempre es divertido, no? |
|
| |
|
|